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La importancia del dónde comemos el helado.

Diferentes materiales, formas y sabores, ¿Alguna vez te has preguntado cómo afecta cada uno al helado? ¡Descubre las diferencias entre la tina y el cono y de donde vienen!

La historia detrás de la tina y el cono no puede ser contada de forma separada, ya que una surge como una respuesta a la ausencia de la otra y, a pesar de que el cono no llegó a desplazar a las tinas comerciales, sí que supuso una nueva forma de degustar el helado. Pero primero hablemos de sus orígenes. 

Para dar un poco de contexto histórico, la invención del helado comercial se remonta al siglo XVII, en aquel tiempo debido a que el helado no era un producto tan fácil de hacer y transportar, éste se vendía en cafés que guardaban las recetas celosamente. Lo más probable es que se usasen copas de cristal o porcelana para servir este delicioso postre. 

Poco a poco la tecnología y los métodos para transportar el hielo fueron mejorando y no pasó mucho tiempo para que la receta del helado se difundiera por Europa por parte de los vendedores ambulantes. Debido a que no se trataba de un establecimiento, se empleaban envases de papel para servir el helado y no es hasta el año 1825 que encontramos las primeras referencias al cono de galleta en los libros de cocina francesa y aún faltarían algunos años para que su uso se hiciese popular a nivel global. 

La historia del cono es un tanto incierta, aunque la versión más aceptada es la de Ernest Hamwian, un repostero sirio que un dia se verano se encontraba en la Exposición Universal de San Luis (Misuri, Estados Unidos) vendiendo Zalabia, una pasta crujiente que después de frita es bañada en miel. Aquel no era un buen dia para Ernest, quien vendía poco en comparación a su vecino Arnold Fornachou quien no paraba de despachar los pedidos de helados. La demanda de helados fue más de la prevista ya que Arnold se quedó sin envases para despachar el cremoso producto, al ver esto Ernest le propuso a Arnold usar la Zalabia que no había vendido para crear un cono crujiente donde servir el helado. La idea fue un rotundo éxito y no pasó mucho tiempo antes de que otros fabricantes de helado adaptaran la idea. 

El cono de galleta para helado fue tan aceptado que se convirtió en una forma sencilla de que las personas llevasen el helado de forma cómoda y estética. Además otorga un valor agregado en cuanto a la parte sensorial se refiere, añade una deliciosa textura crujiente que da más profundidad al helado y en algunos casos aporta un sabor extra al helado. ¿Te interesa saber cómo se elaboran los conos de helado? Haz click aquí para que descubras el proceso detrás de estos crujientas galletas.

Por otra parte, las tinas modernas que tenemos hoy en día no son más que la versión desechable e industrializada de aquellas copas de cristal y platos de porcelana usados en antaño. Pero poseen la ventaja de ser mucho más cómodas y anti-derrames inoportunos ¿Cuantos videos de gente tirando por accidente sus barquillas no hemos visto? Bastantes, y no negaremos que de al menos uno nos hemos reido (A no ser que seas el protagonista de dicho video).

A pesar de ser tan diferentes, no todo en la vida es blanco o negro, se trata de una escala de grises y esta metáfora es perfecta para introducir a la cesta de helado. Hecha de galleta pero con una forma similar a la de la tina, las cestas son la mezcla perfecta entre la comodidad de la tina y la textura crujiente del cono. Y tiene una ventaja por sobre sus dos predecesores… ¡Puedes colocar más helado en ella! ¿Y quién no quiere comer más helado?.

Para ir cerrando un poco el tema, ¿Alguna vez te has preguntado cómo le dicen a el cono de galleta en otros países? ¡Te sorprendería saber la variedad de nombres que tiene!. Aunque es más común escuchar barquilla en latinoamérica, en Perú también se le dice “Barquimiel” y la galleta del cono es ligeramente más blanca. En Guatemala también se usan los nombres más comunes para el cono, pero es normal escuchar a la personas mayores llamarle “Cornucopia” un término bastante elegante en comparación a “Cucurucho” que es más bien adorable y es usado en Colombia, Argentina e incluso España. 

Ya sea que le llamemos Cucurucho o Cornucopia, o que prefiramos comer en tina, el protagonista sigue siendo mismo, el cremoso helado. Podrán ser muy diferentes el cono, la tina y la cesta, pero precisamente lo bonito de tener opciones, es que permite cada persona disfrutar el helado como más le guste.